¿Realmente es necesario otro sindicato en el Ayuntamiento?

Estamos organizando COBAS como respuesta a la derechización de los sindicatos y frente a un modelo de sindicalismo instaurado, para el que los trabajadores sólo cuentan cada cuatro años en las elecciones sindicales.

Consideramos imprescindible abordar la situación laboral desde un punto de vista de clase, no desde una perspectiva individual o de colectivos concretos. Todos somos trabajadorxs y debemos buscar soluciones para todos.

Apostamos por la democratización de la negociación colectiva, por la participación activa de trabajadorxs en la misma, y eso sólo se consigue facilitandoles las herramientas adecuadas para ello, no sólo para un pequeño grupo de mentes que configuran una ejecutiva o una pequeña reunión de afiliados, sin dar pié a la participación del resto de trabajadorxs.

No venimos a competir con nadie, COBAS se ha creado para generar debate y facilitar la participación de trabajadorxs en la toma de decisiones, para escuchar a los compañeros y compañeras con independencia de su afiliación sindical y elaborar todos juntos las propuestas que defendamos como sindicato.

Entendemos que el debate y la participación enriquece la lucha, reforzando el carácter colectivo y  evitando la corrupción de los “dirigentes”, no hay otra vía, la honradez no es suficiente.

Sólo con la lucha se consiguen buenos acuerdos, sólo con ella se defienden los puestos de trabajo. En ninguna mesa, negociación, o despachos se ha conseguido nada que no sea a costa de  pérdidas de derechos individuales o colectivos.

Mejoramos a cambio de precarizar a otros trabajadores, como en el caso de las privatizaciones, mejoran unos colectivos a costa de vender derechos, jornada, días, etc. y de traspasar dinero de los colectivos más pequeños o que tienen menos fuerza, a los grandes colectivos.

Un ejemplo claro es el caso de laborales, se rebaja sustancialmente el premio de años de servicio, o la cuantía por trienios y a la vez se sube de nivel  o se aumenta el abono por trienios al grupo A1.

Todo como consecuencia de la parcelación de la negociación por colectivos, lo que lleva a resultados insatisfactorios para una mayoría y al descrédito sindical.

Y ese tipo de negociación está acabando con la fuerza de más de 25000 trabajadorxs municipales, que en estos momentos están totalmente desmovilizados como consecuencia de la política sindical de los últimos 15 años. Fuerza que sería imparable si sindicalmente se estuviera apostando por la lucha y no por el pasteleo, del que sólo sacan beneficio un pequeño grupo, los de siempre y sus copartícipes, cómplices necesarios.